24 octubre 2006

Convirtiéndose en Padre

Si acaba de recibir la noticia de que su pareja está embarazada, lo más probable es que esté experimentando un torbellino de emociones. Quizás todo sea felicidad y excitación. Pero la realidad es que para muchos padres primerizos también existen otro grupo de sentimientos a los que hay que enfrentarse.
Si se siente sorprendido en extremo, con sentimientos de pánico, confusión y temer, o si siente que no está preparado para la paternidad, no es el único. Como la mayoría de los cambios importantes en la vida, esta noticia va a necesitar un ajuste considerable. Y si el embarazo no fue planeado – la mitad de los embarazos no lo son—puede que sienta este tipo de emociones de una forma todavía más intensa.
Usted no tiene porqué sentirse culpable o ansioso por sentir este cúmulo de emociones, ya que es completamente normal. A pesar de que usted no puede prevenir estos sentimientos, existen medidas que usted puede tomar para sentirse más cómodo con la idea del embarazo, la paternidad y los preparativos que pueden aligerar ambas experiencias.

Aprendiendo los detalles
La paternidad puede ser particularmente desafiante al comienzo del embarazo. Quizás cada vez que piense en ello, su mente recreará la peor situación imaginable. A continuación le damos algunos detalles sobre temas que probablemente le estén preocupando y algunas ideas para mantener estos pensamientos en perspectiva.
¿Seré capaz de cuidad de un bebé?
Ninguna persona nace con el conocimiento sobre cómo cuidar un bebé- ni siquiera su pareja embarazada- está es la razón por la que existen clases de parto. Dependiendo de las opciones disponibles en su área, usted puede asistir a este tipo de clases a partir de la doceava semana del embarazo. También existen clases que se concentran específicamente en el día del parto, que pueden tomarse tan tarde como en el octavo mes de embarazo. En algunas comunidades, existen clases diseñadas solamente para padres primerizos.
In muchas de estas clases aprenderá como cambiar pañales, cargar al bebé, alimentarlo y hacerlo eructar, ponerlo a dormir, instalar una silla para niños(as) en su automóvil y preparar su casa a prueba de accidentes para su bebé. También aprenderá dónde estacionar su carro cuando llegue al hospital, cómo hacer frente al parto, y cómo cuidar de su bebé y de su pareja cuando lleguen a casa del hospital.
Conjuntamente con estas lecciones, probablemente usted conocerá otros hombres que estarán atravesando por la misma experiencia y sentimientos. Esto puede ser de gran ayuda. Las enfermeras y las educadoras de los partos han visto padres con todo tipo de estados emocionales, así que usted no tiene por qué sentirse avergonzado o dubitativo respecto a pedirles ayuda cuando la necesite.
¿Sabré ser un buen padre?
Recuerde que usted no va a tener que hacer frente a cada faceta de la paternidad de una sola vez. Durante los primeros años, gran parte de la paternidad involucrará habilidades que usted podrá aprender y mejorar a través de la práctica.
Esta experiencia es similar a otras situaciones que usted ha enfrentado en su vida. Cuando contrajo matrimonio, usted no aprendió automáticamente cómo ser un buen marido. Usted aprendió a través del camino con su pareja, de la mejor forma para los dos.
Usted tendrá mucho tiempo antes de tener que establecer horas de regreso, enseñar a su hijo(a) a conducir, impartir consejos sobre ética, relaciones de pareja y profesionales. Todas estas oportunidades para enseñar a su hijo(a) aparecerán individualmente y cuando así ocurran, le parecerán una progresión natural.
Puede que le ayude hablar y compartir tiempo con otros padres que usted conozca y hablar sobre cualquier asunto a los que esté haciendo frente.
Si usted siente que tiene temas sin resolver con su propio padre, es una buena idea hablar con una persona- quizás un consejero o un miembro de la familia- sobre ello antes de que nazca el bebé, para que no intercedan en su relación con su hijo(a).
¿Cómo podremos afrontarlo económicamente?
La alimentación, la vestimenta y la educación de otro ser humano costarán más dinero del que actualmente gasta en otras cosas – sin ninguna discusión al respecto. Pero existen medidas que usted puede tomar para reducir su estrés respecto a sus finanzas.
Puede que le ayude tener una idea de los costos a los que hará frente en cuanto nazca su bebé. Su seguro de salud, su empleador o el de su pareja quizás puedan darle una idea de los gastos y lo que estará cubierto. Muchos lugares de trabajo ahora permiten cierta ausencia por paternidad, así que puede averiguar al respecto. Puede que usted quiera reunirse con un planificador financiero para obtener consejos sobre la administración de sus finanzas.
Igualmente, puede que usted quiera hablar con otros padres que viven en su comunidad para tener una idea de cómo ellos se administraron y de qué forma pueden recortarse los gastos imprevistos.
Puede que quiera empezar a ahorrar algún dinero cada semana para financiar temas como el cuidado del bebé y la compra de pañales. De esta forma, cuando su bebé nazca, usted podrá satisfacer las necesidades financieras de su bebé.
Recuerde que habrá muchos gastos por el embarazo de su pareja y el nacimiento de su hijo que usted no tendrá que costear. Por ejemplo, si usted y su pareja deciden alimentar al bebé mediante la lactancia materna, ahorrarán dinero en el costo de alimentar al bebé durante los primeros meses. Igualmente, muchas familias comparten la maternidad y la ropita del bebé debido a que las mujeres embarazadas – y los nuevos bebés – visten una talla particular durante un período de tiempo muy corto.
¿Será la paternidad el final de mi independencia?
La paternidad no tiene que ser el fin de las actividades que le proporcionan placer. Si bien es cierto que usted no tendrá mucho tiempo para dormir o para usted mismo durante los primeros meses después de que su bebé nazca hasta que él o ella puedan dormir durante toda la noche. Pero eventualmente ocurrirá.
A medida que el bebé duerma más, usted y su pareja tendrán oportunidades para realizar las actividades que disfrutan, juntos o individualmente. De nuevo, es importante que trabajen juntos, que se comuniquen y que intercambien las responsabilidades del cuidado del bebé para que cada uno de ustedes pueda obtener lo que necesita.
Igualmente, recuerde que durante los primeros años de vida, usted querrá incluir a su hijo(a) en las actividades de las que usted disfruta. Habrá momentos en los que su hijo(a) podrá sentarse con usted mientras usted ve un juego de baloncesto, o mientras lee el periódico o un libro en voz alta.
Es una buena idea conocer a otras personas que han sido padres recientemente. Ellos quizás puedan proporcionarle más perspectivas al respecto.
Recuerde que es fácil imaginarse - y al mismo tiempo temer- todo el tiempo libre que usted perderá en cuanto nazca su nuevo bebé. Pero usted tendrá que esperar hasta ese momento para darse cuenta de cuánto va a disfrutar compartir tiempo con él o ella.
¿Cómo cambiará está experiencia nuestro matrimonio y vida sexual?
Mientras que su pareja esté embarazada, ella experimentará fuertes cambios físicos, hormonales y emocionales, todo ello haciendo frente a los mismos cambios de vida que usted experimentará. A medida que ella se enfrenta a todo esto, puede que ello afecte el carácter de los dos.
Es difícil lidiar con los cambios de carácter, independientemente de su causa. Pero su paciencia y entendimiento podrán ayudarle considerablemente. Cualquiera de los cambios hormonales que las mujeres experimentan suele estabilizarse durante el cuarto mes de embarazo. Usted quizás podrá ayudarla a sobrellevar cualquier estrés que pueda estar sintiendo sobre el embarazo y el hecho de ser padres.
Si usted no está sintiéndose estable o contento con su relación de pareja, es una buena idea hacer frente y solucionar estos asuntos lo antes posible.
Muchas parejas piensan equivocadamente que el bebé logrará unirlos. Pero un bebé no puede mejorar una relación que esté desmoronándose- ese trabajo corresponde a usted y su pareja. Y cuanto antes encuentren una forma de solucionar este tipo de problemas juntos, más rápido se sentirán cómodos con el hecho de ser padres.
Existen formas seguras de tener relaciones sexuales durante el embarazo, siempre que sea considerado de bajo riesgo en lo que se refiere a complicaciones de aborto previo o parto prematuro. Es una buena idea que hable con su doctor, enfermera, comadrona, u otro proveedor de salud sobre los riesgos que puedan ser relevantes para usted y su pareja
Usted no tiene por qué sentirse avergonzado por hacer este tipo de preguntas, los profesionales al cuidado de la salud están acostumbrados a ellas. Y tal y como ocurre con otros aspectos del embarazo, es importante que usted y su pareja hablen sobre lo que cada uno de ustedes prefiere.
Tener relaciones sexuales durante el embarazo solamente porque sea seguro no significa que usted y su pareja tendrán deseos de ello. Muchas parejas encuentran que su deseo sexual – y su nivel de comodidad con esto – fluctúa durante las diferentes etapas del embarazo, a medida que la pareja se ajusta a todos los cambios al respecto. Una vez más, es importante mantener abiertas las líneas de comunicación.
¿Cómo voy a poder sobrellevar el parto?
No hay una regla que diga que usted debe estar ahí para recibin al bebé al salir del vientre, cortar el cordón umbilical, o incluso estar en quirófano en el momento del parto.
De hecho, en las clases de parto, puede que usted aprenda técnicas para el masaje y el alivio del dolor para que usted pueda estar al lado de su pareja, junto a sus hombros y su cabeza mientras ella respira y hace esfuerzos.
A medida que usted aprenda más sobre el tema, es una buena idea hablar con su pareja sobre lo que les hará sentir más cómodos a los dos.
Es muy común tener miedo a desmayarse, pero la verdad es que a pocos hombres les ocurre. ¡De hecho, muchos hombres que han visto un parto terminan dándose cuenta que hay mucha menos sangre en el proceso de lo que esperaban!
Las personas suelen decir que "la mujer es la que hace todo el trabajo" al dar a luz al bebé. Sin embargo, usted como su pareja todavía juega un papel crucial en este proceso. Su pareja necesitará cuidar de sus intereses y necesidades. Mucho antes de la fecha en que se espera la llegada del bebé, es importante hablar de las preferencias respecto a cómo afrontar el dolor, medicamentos y tratamiento, para que cuando el bebé llegue, usted pueda articular los deseos mutuos si su pareja no puede hacerlo. Usted también podrá ser el punto de enlace entre su pareja y su familia durante este proceso.
Lo que usted puede hacer
Mientras usted está haciendo frente a todas las preocupaciones sobre la paternidad, hay muchas cosas que usted puede hacer para que este prospecto abstracto y temeroso parezca más real y manejable.
Si usted conoce a otras familias con recién nacidos y ninos jóvenes, puede que le ayude pasar algún tiempo con ellos. Si usted no conoce a nadie que tenga un hijo(a) recién nacido, el doctor de su pareja o su centro local para la atención de partos podrá ponerlo en contacto con otras familias en su área.
También es una buena idea acudir con su pareja a la cita de los doctores que tengan que ver con el curso del embarazo. De este modo, usted podrá hacerle a los doctores cualquier pregunta, escuchar el latido del corazón del bebé y ver la imagen del bebé en el sonograma. Usted también podrá visitar la sección de maternidad en el hospital o el centro de partos donde planean tener a su bebé.
También puede que le ayude comenzar a preparar su hogar para la llegada de su bebé realizando cualquier mejora o remodelación necesaria. De esa manera, usted podrá utilizar las habilidades que ya domina para cuidar del bebé.
Recuerde que la ansiedad sobre el embarazo y la paternidad es como la ansiedad que usted puede sentir sobre cualquier otro tema. Es una buena idea poner en práctica las estrategias que le beneficien para aminorar el estrés.
Puede que sea ejercicio o estar inmerso en películas, libros, música o deportes. Cualquier estrategia constructiva que usted ponga en práctica para hacer frente a la ansiedad le hará mucho bien.
Hablen al respecto
La comunicación puede ser un gran obstáculo en las parejas que están esperando un hijo(a). Incluso antes de que el embarazo comience a notarse en su pareja, a ella le preocupará reconocer las señales físicas de que el bebé está a punto de nacer y el saber que su vida cambiará drásticamente. Por ello, puede que hable bastante sobre el embarazo. Usted tendrá que procesar este cambio intelectualmente y emocionalmente. Y puede que no este listo para hablar sobre el bebé o el embarazo.
Si usted no está listo para hablar con su pareja, tiene muchas opciones. Puede que se sienta más cómodo confiando en sus amigos, familiares y otros padres primerizos. Puede que ellos sean capaces de hacerle sentir más seguro y proporcionarle sugerencias que le puedan ayudar.
Existen muchos hospitales y centros de parto con profesionales con experiencia en trabajar con los padres primerizos. Ellos(as) están disponibles para hablar en un entorno confidencial.

Recuerde que millones de hombres han estado experimentando –y sobreviviendo – la paternidad durante millones de años.

No existe un elixir mágico que usted tenga que beber para convertirse en el padre perfecto, no existe un apretón de manos secreto y usted no tiene por qué saber por instinto cómo ser un buen padre.
Hay cosas que usted puedehacer para prepararse para la paternidad y mucho de lo que usted aprenda será basado en la experiencia. Afortunadamente, existen muchos recursos a su alrededor que le ayudarán a hacer frente a esta etapa. Lo único que tiene que hacer es pedir ayuda.

Fuente: http://www.kidshealth.org

22 octubre 2006

Síndrome de COUVADE

¿Qué es el síndrome de Couvade?
El síndrome de Couvade proviene de la palabra francesa "couver", que significa incubar o criar y afecta a algunos padres durante "la dulce espera". El síndrome se manifiesta en el hombre con la aparición de los síntomas del embarazo propios de la mujer.
¿Cuántos hombres pueden experimentarlo?
Según se lean los diferentes trabajos de investigación sobre este tema, este síndrome aparece del 10% al 65% de los esposos "gestantes" y se estima que 1 de cada 4 hombres consulta al médico por estos síntomas.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas comienzan generalmente en el tercer mes de gestación o en la fecha cercana al parto, y mimetizan los síntomas habituales de la mujer embarazada. Los síntomas que pueden aparecer son los siguientes:
• Cambios de humor
• Náuseas
• Vómitos
• Antojos
• Aumento de peso
• Cansancio
• Presión arterial baja
• Calambres en las piernas
• Dolores abdominales similares a las contracciones uterinas
¿Por qué se produce?
Las explicaciones que se dan a la aparición de estos síntomas son varias. Algunas investigaciones están relacionadas con los cambios hormonales que aparecen en la mujer embarazada. De acuerdo a estos estudios las mujeres eliminarían señales químicas que podrían ser detectadas en forma imperceptible por el hombre. Esto generaría en él una acitud protectora hacia su pareja y a la vez provocaría todos estos síntomas en su cuerpo para que de alguna forma acompañe a su mujer durante todo este período.Otras investigaciones se basan en estudios hormonales que se llevaron a cabo en varios hombres. Los mismos se realizaron luego de darles un muñeco bebé envuelto en una manta con el aroma de un recién nacido para que lo sostenga entre sus brazos y mientras se le hacía escuchar el llanto de un bebé. Los análisis posteriores indican un aumento de la prolactina y el cortisol . El aumento en los niveles de estas hormonas generarían los síntomas y el comportamiento de la mayoría de los padres y de los futuros padres que ya están sumergidos en el mundo de los bebés.Otra de las teorías para explicar este síndrome se basa en que el hombre trata de identificarse con la mujer embarazada. Es así que surgen sentimientos de celos, miedos a la llegada de un hijo, estrés por la responsabilidad de tener que convivir con una mujer que presenta cambios de carácter e incluso aversión por las relaciones sexuales durante el embarazo. Esta identificación con la mujer gestante generaría los síntomas en el futuro padre.
¿Qué puedo hacer para solucionarlo?
Por estas razones te detallamos a continuación algunos de los problemas más comunes y te damos algunas sugerencias para poder sobrellevar mejor este síndrome o incluso eliminarlo completamente.
• Los celos
Los sentimientos de celos pueden aliviarse comprometiendose un poco más con el embarazo y disfrutarlo juntos, evitando ser sólo un espectador de la felicidad de la mujer embarazada.
• El miedo a la paternidad
El miedo a la paternidad en los aspectos emocionales, cambios en los hábitos diarios, financieros y de la pareja pueden aliviarse leyendo libros al respecto o hablando con otros padres. La mayoría de los padres expresaran que ser padre es uno se las experiencias más reconfortantes en la vida de una persona. También es bueno interiorizarse acerca del baño del bebé, cómo alimentarlo y tranquilizarlo cuando esté angustiado por algún motivo.
• El aspecto financiero
En el aspecto financiero conviene sentarse a estudiar el presupuesto familiar y ver la forma de separar una parte de los ingresos para comenzar la compra de los elementos necesarios para el bebé. Prepararse con anticipación reduce el estrés de esta nueva situación. Generalmente estos gastos de inicio son reducidos debido a que la mayoría de estos elemntos son regalados por los familiares y amigos.
• El rechazo al sexo
Los casos en que la mujer siente rechazo a las relaciones sexuales están relacionados generalmente con los cambios físicos que experimenta por el embarazo. Tómate tu tiempo para asegurarle que su cuerpo también es deseable y atractivo para tí en esta etapa. Prepara una cena íntima y romántica y disfruten de momentos de intimidad más intensos.
• La abstinencia sexual
En aquellos casos donde la mujer debe abstenerse de las relaciones sexuales por motivos médicos, deberían consultar con el médico acerca de otras formas de intimidad o sexualidad que están permitidas sin afectar el embarazo. Son muchas las variantes para seguir divirtiéndose!
Si no se encuentran los motivos del síndrome de Couvade es muy buena idea hablar al respecto con tu pareja acerca de los sentimientos y miedos que te trae el embarazo. Esto puede disminuir algunos de los síntomas y así podrán disfrutar mucho más este período.Es bueno saber que los padres afectados con el síndrome de Couvade y que tratan de superarlo, están de alguna manera más conectados con el embarazo y con sus esposas embarazadas. Ellos pueden entender un poco mejor cómo se sienten ellas y comprender mejor sus necesidades. Lo bueno de este síndrome es que el dolor del parto no se siente y que desaparece cuando el bebé haya nacido... en algunos casos...

Fuente: www.babysitio.com

19 octubre 2006

Voy a ser padre!

Tener un bebé es una experiencia maravillosa... también para el papá. Usted, como padre, puede participar en esta emocionante jornada e incluso ayudar a la futura mamá a traer al mundo al nuevo bebé. Dos cosas vienen a la mente cuando le dicen a uno que va a ser padre: un sentimiento de alegría jamás antes sentido y el temor de no estar listo para asumir el cargo más importante que un hombre puede realizar en su vida. Para mí, el día llegó el 23 de junio de 1997, después de un poco más de un año de casado y sin pensar mucho en la responsabilidad que estaba a punto de asumir. La noticia Cuando mi esposa me dijo que estaba embarazada, mi primera pregunta fue, ¿y cómo te ayudo yo? Una pregunta que duró los nueve meses del embarazo, pues los dolores, achaques y todo lo demás sólo los sentía ella, y lo único que yo podía hacer era mantenerme a su lado, brindándole apoyo moral que muchas veces me era difícil darle por no saber que era lo que ella sentía o pensaba. Embarazo compartido Traté de involucrarme lo más que pude. Fui con ella al doctor cuantas veces me fue posible. Fui a la tienda a comprar los muebles para la recámara del bebé, y le tomé de la mano cuando le dijeron en el hospital que su embarazo era de alto riesgo. La abracé frecuentemente para darle ánimo cuando tuvo que dejar su trabajo tres meses antes de tener al bebé, porque no podía realizar sus funciones sin sentirse cansada, agotada y hasta frustrada con su difícil embarazo.Fueron nueve meses duros, pero también de mucha alegría. Recuerdo cuando nos confirmaron que sería una niña, cuando le compramos su primer trajecito, su cuna..., y cuando vimos por primera vez sus ojitos, manitas, y hasta su cabello, a través de un ultrasonido. Superando las barreras Esos fueron momentos que nos ayudaron a superar, entre tantas cosas, la diabetes gestacional que sufriá Lilian, las inyecciones diarias de insulina y las visitas a las salas de emergencia por múltiples razones, ya que, como era nuestra primera experiencia, todo vaso de agua era un mar de angustias para ambos.Los temores Nunca había estado en un parto. Lo más cercano a esta experiencia fueron las dos ocasiones que estuve en la sala de espera cuando mis hermanas Maria y Rosa tuvieron a sus hijos. Por eso, nunca pensé que estaría listo para ser parte del nacimiento, y menos para poder ayudar a mi esposa a dar a luz. Asistí a las clases de rigor de Lamaze para estar preparado, pero mi único pensamiento era no desmayarme cuando llegara la hora.Momentos inolvidablesY el día llegó. Un poco más tarde de lo esperado y tras casi 20 horas de espera en el hospital, nació Alejandrita. Fue un día muy emocionante en todos los sentidos. Comenzó la tarde anterior, cuando Lilian empezó a sentir los dolores. Para la media noche los dolores persistían, pero no lo suficiente para hacer otra cosa más que esperar. Una noche de poco dormir se esfumó, y una mañana de poca acción se convirtió en las dos horas más intensas de mi vida. Cuando inició la fase final del parto, iniciaron también los dolores y las decisiones: ¿Más medicamento? ¿Menos medicamento? ¿Podré aguantar otro grito de la mujer que más quiero en la vida? ¿Cómo podré ayudarla? Con una inyección terminaron los dolores y en poco tiempo Alejandra vino al mundo, con aquel pelo negro abundante que ya habíamos visto antes en el ultrasonido. Ahora que nuestra bebita tiene 10 meses de edad, la alegría de ser padre continúa siendo uno de los sentimientos más increíbles de mi vida. Ver sus primeros movimientos, escuchar sus primeras palabras, verla dar sus primeros pasos, dar muestras de entendimiento...es el inicio de una relación que durará toda la vida. ¿Quiere participar más en el embarazo de su pareja y no sabe que hacer para "compartir" esta etapa tan especial de sus vidas?A continuación están algunas sugerencias para ofrecerle apoyo a la futura mamá y para que usted, como papá, participe también en esta emocionante espera:
Trate de acompañarla a las citas con el médico y haga preguntas sobre el desarrollo del bebé, el embarazo o cualquier duda que tenga.
Acompáñela a caminar todos los días como parte de su rutina de ejercicios.
Comprenda que debido a los cambios hormonales, su pareja pudiera no estar dispuesta a llevar la misma vida sexual que antes.
Lea libros y folletos sobre el desarrollo de su bebé.
Tome clases de preparación para el parto junto con su esposa. Si decide presenciar el parto, podría ser testigo de una experiencia inolvidable y le ofrecerá un gran apoyo a la mamá.
Si fuma, deje de hacerlo. Piense en los daños que le está causando a la salud de su esposa y a la de su bebé que va a nacer.

Fuente: www.nacersano.org