Tomo prestada esta nota de la página www.planetamama.com.ar, una página muy completa en estos temas y de mucha llegada.

Vamos a asumir por el contexto que la nota está dirigida a mujeres embarazadas, pese a su pretendido uso del plural.
Comienza diciendo que 'el nacimiento de un hijo siempre es un acontecimiento que genera muchas expectativas en toda la familia. La futura mamá siente la presencia de su hijo desde muy temprano en el embarazo, a través de los síntomas que le anuncian al nuevo ser en gestación. A lo largo del embarazo ella va sintiendo los cambios, el crecimiento de la panza, los movimientos del bebé, esa "compañía" permanente que hace que nunca se sienta sola, y todas las innumerables transformaciones por las que va atravesando no sólo su cuerpo, sino ella toda: los cambios de humor, la sensibilidad, ese estado tan particular de introspección que es a veces difícil de compartir y comprender por los demás. Ella está "distinta" en muchos sentidos.'
En cambio 'para el futuro papá las cosas son un poco diferentes, ya que aunque él acompañe los cambios de su mujer, nunca va a sentir lo que ella siente, por lo que su futuro hijo es en realidad un ser al que podrá acercarse y conectarse, pero sólo en parte. El momento del nacimiento será de gran expectativa para este papá, y realmente cuando lo pueda ver, sentir, tocar, mirarlo, hablarle, se transformará para él en alguien más "real"'. Por si esto fuera poco 'hoy, a diferencia de otro momento en el pasado, se espera que el futuro papá juegue un rol mucho más protagónico respecto de su hijo: que asista a las reuniones de preparto, que participe en el parto, que cambie los pañales, etc. Y si bien es cierto que los papás de hoy están genuinamente más cerca de todo el proceso de gestación y parto, a veces se transforma en un exigencia, más que en algo placentero'.
Por suerte, al final agrega: 'es importante permitir que cada papá vaya construyendo la relación
con su hijo de la manera que quiera, dándole la libertad y el lugar para que pueda ensayar distintos modos de estar con su hijo, tomándose todo el tiempo para ir encontrando "su" particular manera de ejercer la paternidad. '.
con su hijo de la manera que quiera, dándole la libertad y el lugar para que pueda ensayar distintos modos de estar con su hijo, tomándose todo el tiempo para ir encontrando "su" particular manera de ejercer la paternidad. '.Con todo el respeto que me merece la autora de la nota, me permito sin embargo hacerle notar que, como tantas otras, no hace mención alguna a los profundos movimientos que se producen en el interior del futuro padre, sus miedos, su replanteo de la relación con sus propios padres, su ataque de hiper-responsabilidad frente a los desafíos que plantea una nueva familia.
Y todo esto en el marco de un rol asignado de sostén del otro, quedando siempre para algún momento incierto la atención de su propia crisis de paternidad.









